Identifica
Reconoce qué datos personales utiliza tu empresa.
Tu empresa probablemente utiliza datos personales todos los días: información de clientes, trabajadores, proveedores, contactos comerciales, formularios, cámaras, correos y plataformas digitales.
Esta guía práctica te ayuda a identificar los primeros pasos para ordenar esa información, reducir riesgos y avanzar de forma gradual.
Una PyME puede tratar tantos tipos de datos personales como una organización grande, aunque lo haga con menos herramientas y personas. El objetivo no es implementar todo al mismo tiempo: comienza por entender qué información utilizas, para qué, quién accede y cómo reducir riesgos.
Reconoce qué datos personales utiliza tu empresa.
Define finalidades, responsables y lugares de almacenamiento.
Aplica medidas proporcionales al tipo de dato y su riesgo.
Revisa y ajusta los procesos de forma continua.
Guarda nombres, teléfonos, direcciones, correos o compras.
Administra contratos, remuneraciones, licencias o asistencia.
Recibe consultas, solicitudes, inscripciones o cotizaciones.
Procesa entregas, pagos, cuentas y preferencias.
Registra imágenes en locales, oficinas o bodegas.
Mantiene contactos, campañas y preferencias.
Comparte datos con servicios de pago, nube o soporte.
Conserva antecedentes de personas postulantes.
Carga textos, documentos o información en herramientas generativas.
Recibe mensajes, comentarios y datos de contacto.
Avanza paso a paso y adapta cada acción al tamaño, sector y realidad de tu empresa.
Haz una lista simple: dato, persona relacionada, lugar donde se guarda y área responsable.
Asocia cada dato a una finalidad clara. Si no puedes explicar para qué se usa, revisa si necesitas conservarlo.
Ubica planillas, correos, nube, CRM, e-commerce, WhatsApp, formularios y carpetas físicas.
Cada persona debería acceder solo a la información necesaria para cumplir su función.
Explica quién solicita los datos, para qué, si se compartirán y cómo hacer consultas.
Usa contraseñas distintas, doble factor, actualizaciones, respaldos y bloqueo de pantalla.
Haz una lista de plataformas que reciben datos: hosting, pagos, CRM, correo, contabilidad o IA.
Establece un canal, una persona responsable, un registro y una forma clara de responder.
Define a quién informar, quién decide, cómo contener, conservar evidencia y documentar lo ocurrido.
Programa revisiones de formularios, accesos, proveedores, bases, cuentas, respaldos y capacitaciones.
Marca lo que ya existe en tu organización. Las respuestas se procesan solo en este navegador y no se envían a servidores.
En una PyME, una misma persona puede asumir varias funciones. Lo importante es saber quién hace qué.
Define prioridades, recursos y responsabilidades.
Gestiona clientes, contratos, facturación y proveedores.
Trata datos de trabajadores y postulantes.
Gestiona accesos, sistemas, respaldos y seguridad.
Utiliza contactos, formularios y campañas.
Reciben solicitudes o procesan información externa.
Licencias, diagnósticos, tratamientos o información médica.
Huella, rostro, voz u otros identificadores físicos.
Cuentas, tarjetas, ingresos, deudas o pagos.
Información de niños, niñas y adolescentes.
Contraseñas, tokens y códigos de acceso.
Cédulas, pasaportes y sus copias.
Evaluaciones, remuneraciones y asistencia.
Recomendación: si utilizas este tipo de información, aplica mayores controles y busca apoyo especializado cuando el contexto lo requiera.
Conservar información sin revisar si todavía es necesaria aumenta el riesgo y el desorden.
Enviar archivos por correo o mensajería sin limitar accesos puede dejar copias fuera de control.
Impide saber quién accedió o modificó información.
No eliminar usuarios de personas que ya no trabajan en la empresa deja una puerta innecesaria.
Solicitar información que no necesitas hace más difícil protegerla y justificar su uso.
No uses listas sin conocer su origen y condiciones.
Antes de contratar, entiende qué hace la plataforma con los datos.
No subas contratos, bases de clientes o información sensible a herramientas no autorizadas.
Define quién recibe y responde preguntas sobre datos personales.
Registrar lo ocurrido ayuda a aprender y justificar decisiones.
No necesitas partir con un sistema complejo. Estos registros básicos pueden ayudarte a ordenar el trabajo.
Dato, finalidad, ubicación y responsable.
Disponible como estructura sugeridaPlataformas y servicios que reciben información.
Disponible como estructura sugeridaPersonas, sistemas y permisos asignados.
PróximamenteFecha, persona, derecho, responsable y respuesta.
PróximamenteQué ocurrió, datos afectados y medidas.
PróximamenteFechas para revisar bases, accesos y documentos.
PróximamenteUna ruta simple para coordinar la primera respuesta. Los pasos específicos dependen del incidente y de las obligaciones aplicables.
Bloquea accesos o cambia claves.
Contacta al responsable interno.
Anota fecha, sistemas y medidas.
No borres evidencia útil.
Incluye al proveedor involucrado.
Identifica datos y personas.
Solicita orientación especializada.
PENDIENTE DE VALIDACIÓN LEGAL: confirmar obligaciones y pasos aplicables antes de publicar esta sección.
Antes de contratar —y durante el servicio— revisa cómo cada plataforma recibe, protege y devuelve la información de tu empresa.
Esta escala es educativa y no reemplaza un diagnóstico profesional.
La empresa actúa cuando aparece un problema.
Existen medidas aisladas y algunas responsabilidades.
Hay registros, procesos y controles recurrentes.
La empresa revisa, mide y mejora sus capacidades.
Conoce qué pueden solicitar las personas.
ExplorarComprende este concepto con ejemplos cotidianos.
ExplorarGuías y contenidos para equipos.
ExplorarUn recurso práctico para comenzar.
PróximamenteConversaciones sobre privacidad, datos e IA.
EscucharRecibe nuevos recursos y actividades.
SuscribirmeEsta ruta permite ordenar los primeros pasos. Si existen datos sensibles, múltiples proveedores, procesos complejos o dudas sobre responsabilidades, un diagnóstico ejecutivo puede ayudar a identificar brechas, capacidades y prioridades frente a la Ley 21.719.
Las empresas pequeñas también pueden utilizar datos personales y deben gestionarlos responsablemente. Las obligaciones concretas pueden depender del tratamiento y del contexto. PENDIENTE DE VALIDACIÓN LEGAL.
No necesariamente. Muchas acciones iniciales pueden organizarse mediante planillas, responsables y controles básicos.
La necesidad de una función especializada debe evaluarse según la normativa aplicable, el tamaño, los riesgos y el tipo de tratamiento. PENDIENTE DE VALIDACIÓN LEGAL.
Revisa si siguen siendo necesarios, si existe una finalidad vigente y si corresponde conservarlos.
Puede utilizarse, pero conviene definir reglas, accesos, finalidades y medidas de protección.
Define quién puede acceder, cuánto tiempo se conservarán y cómo se eliminarán cuando ya no sean necesarios.
Verifica el origen, la legitimidad y las condiciones de uso. No asumas que una base comercial puede utilizarse libremente.
Aplica controles de acceso, actualización, respaldo, separación de información y cifrado cuando corresponda.
Evalúa qué información cargarás, qué hará el proveedor con ella y si estás autorizado para compartirla.
No. Es una herramienta educativa para ordenar acciones iniciales y no constituye certificación ni evaluación de cumplimiento.
Identificar la información, limitar accesos, revisar proveedores y asignar responsabilidades ya permite reducir riesgos y construir una base más sólida.